miércoles, 9 de enero de 2008

La joya más valiosa del mundo


Hace muchos años atrás en una mina situada al este de Sudáfrica fue hallado el diamante más grande y magnífico que recuerda la historia del mundo. Este fue obsequiado al rey de Inglaterra para que resplandeciese en su corona de estado. El rey lo envió a Amsterdam para que lo cortasen, y de esto se encargó un lapidario muy experto.


¿ Qué crees que el lapidario hizo con el diamante?...Tomó la valiosa joya e hizo una ranura en la misma. Después, le dio un fuerte golpe con su instrumento, y aquella joya soberbia cayó en sus manos partida en dos trozos. Muchos dirían, ¡¡qué barbaridad!! ¡¡Qué desperdicio!! ¡Qué descuido tan criminal!.Pero muy por el contrario; no fue descuido ni mala intención .

Durante muchos días y hasta semanas se había estudiado y planeado aquel golpe. Se habían hecho dibujos y modelos de la joya. Su cualidad, sus defectos, y sus líneas de partición habían sido estudiadas con muchísimo cuidado. El hombre a quien se le había encomendado esta tarea era uno de los lapidarios más diestros del mundo.

¿Crees tú que aquel golpe fue una gran equivocación? No, fue el clímax de la pericia del lapidario. Cuando él dio aquel golpe, lo que hizo fue perfeccionar la forma, la brillantez y el esplendor de la joya. Aquel golpe que pareció arruinar aquella piedra soberbia y preciosa lo que hizo fue volverle su perfecta redención. Porque de aquellas dos mitades se hicieron las dos magníficas joyas que el ojo práctico del lapidario vio escondidas en la tosquedad de la piedra sin cortar que había salido de la mina.

Así, también, algunas veces Dios permite que recibas en la vida algún golpe punzante. La sangre salpica, los nervios se retuercen y el alma grita en agonía. A ti te parece que dicho golpe es una gran falta. Pero no es así, porque para Dios, tú eres la joya más valiosa del mundo, y El es el lapidario más diestro del universo.

Algún día tú tienes que resplandecer en la corona del Rey. El sabe la forma como tiene que obrar contigo. No se permitirá que ningún golpe caiga sobre tu alma abatida, sino sólo lo que el amor de Dios permita, y esto contribuirá para bendecirte y enriquecerte espiritualmente de una manera que tú no te puedes imaginar...


Jer 29:11-13 "Porque yo sé los planes que tengo para vosotros"--declara el SEÑOR-- planes de bienestar y no de calamidad, para daros un futuro y una esperanza. Me invocaréis, y vendréis a rogarme, y yo os escucharé. Me buscaréis y me encontraréis, cuando me busquéis de todo corazón."

Espero que este mensaje les ayude como me ayudó a mi . Nunca, nunca dejen de creer.

Dios los bendiga

1 comentario:

chispaflower dijo...

wuuuuuaaaoooo!!

excelente historia, Dios te bendiga!!!

bonita lección , todos somos una joya muy vlaiosa para Él