sábado, 3 de febrero de 2007

Edga me da chocolates


Capítulo 2
No sé que edad tenga Edga, no debo preguntarle, no se debe...pero tranquilamente podria ser algo un poco mayor que mi propia madre. Edga me da chocolates, tienen la envoltura naranja, creo que los lleva en su cartera desde el último Halloween,ellos se derriten en mi boca y ya no bostezo, la predica del Pastor se vuelve mas dulzona y la idea del fin del mundo, al menos del mio, se mezcla con el sabor del cacao en mi mente. "La bestia", decia el Pastor y se me vino a la mente la imagen de esa mujer, mientras estaba saboreando esos Hershey's en mi boca, esa mujer, la de la casa de en frente. " La bestia de diez cuernos y siete cabezas"-continuó el Pastor-"surgió del mar...", un momento, la bestia a la cual no quiero volver a ver ni en pintura se llama Kimberly y vive en la casa de en frente, para mala suerte mia y la de mis ojos.

Mi historia comienza hace casi siete años, pero la de mis problemas hace casi siete meses, todo empezó un siete de Agosto o quizas unas semanas antes. Estas listo para esto?, me preguntó Kimberly un dia caliente de Julio cuando fuimos con mi hija y los de ella a visitar a su madre en Canal Winchester, a 15 millas al este de Columbus. Estabamos en su auto por la 270 con las ventanas bajas, porque ella no queria prender el aire acondicionado, la gasolina ha subido mucho, me dijo, además iba fumando, el humo del cigarrillo como una estela empujada por el viento corria hacia donde los niños estaban, su cara bronceada y su largo cabello rubio encanecido volando atrás de ella daban la impresión , para mi, como la un cometa o una estrella fugaz que pasa frente a ti y en vez de suerte te trae desazón y mala fortuna. Esto es una locura le respondí, mientras miraba los autos que iban a mi derecha, jajaja, si que lo es, acotó ella.

Hoy , siete meses mas tarde, recuerdo como comia chocolates en esa pequeña iglesia de Delaware, oyendo a un Pastor Costarricense hablar del fin del mundo y de la venida de Jesucristo mientras envolvia mis propios dedos con la envoltura naranja del chocolate que no queria arrojar al piso con la alfombra roja. Tres Mexicanos, dos bancas más atrás, una familia del Salvador de no más de cinco a mi izquierda y seis almas por ahi esparcidas además de nosotros cuatro, formaban el auditorio de tan apocaliptica prosa en esa fria noche del 6 de enero, un dia antes de mi cumpleaños.

La predica ha terminado, tengo hambre les comento a las tres , me provoca un Mc Donald's pero las chicas quieren pollo, asi que de nuevo en la 23 buscamos un Kentucky, Edga se ha pasado una luz roja por mirar a los costados y casi se ha ido contra el sardinel central, no quieres que maneje yo?, le pregunté, no me dice Edga, tu ya manejaste de ida, ahora me toca a mi. Creo que no le gustó como manejé su Honda del 2004 , y es que no se parece en nada a los controles de mi Dodge Caravan del 98, mis tres acompañantes se congelaron por un buen par de minutos cuando buscando el control del limpiaparabrisas, bajé las cuatro ventanas del auto por accidente y el frio viento invernal nos caló hasta los huesos. Creo que por eso Pilar se terminó el chocolate más rápido. Papá el chocolate me calienta, me dijo una vez.

Que te pareció el Pastor?, me preguntó Edga con sus ojos abiertos y anciosos, ella queria la verdad y yo no debia decirla, no si quiero conservar su amistad. Inspiradora, Edguita, me ha servido mucho - claro, me dije a mismo - lo que más necesito ahora es oir del Apocalipsis y la bestia de muchos cuernos y varias cabezas, extrañaba mi ipod más que nunca en esos momentos , ese de 20 GB.
Mi cumpleaños llegó con un ligero dolor de estómago, a mi , el pollo del Kentucky no me cae bien, da igual que sea original o crispy, los dos me producen fuertes flatulencias. Lo siento mi amor, le dije a Bea, mientras solté un sonoro suspiro por mi retaguardia, y ese por que fue?, me preguntó con un gesto notorio de asco, Quize decirle, ese va por la mierda que vive en frente, pero me contuve, ya que mi hija estaba acercandose para saludarme. Por mi birthday mi amor, por que más?, así lo celebro yo!!!.
Celebrar?.....a quien miento?, no a Bea , que comparte mis penas al milimetro, no a mi mismo.... no lo creo, yo que me he leido el mes pasado dos libros de Og Mandino, uno de Deepak Chopra, Napoleón Hill y tres condoritos y aun no salgo de esta depresión, y es que, me pregunto,quien puede?........ continuará

1 comentario:

Pilar dijo...
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