miércoles, 14 de febrero de 2007

Martes y viernes, dias de huevo...


Capítulo 4
¿Qué misterios encierra la vida?. Me pregunto mientras veo a través de mi ventana la nieve caer suavemente y acumularse sobre la manta blanca que yace en mi jardín desde ayer, el árbol de pino que se yergue solitario junto a nuestra terraza viene soportando con sus ramas el peso de una continua nevisca que nos ha obligado a nosotros tres a permanecer en este cálido refugio que es nuestro hogar; ya que las calles y autopistas son a esta hora de la mañana, por decirlo menos, "intransitables" y los Metereólogos con la divina gracia que Dios ha impuesto sobre sus palabras han advertido y recomendado a todo el mundo que debemos cerrar puertas y ventanas puesto que las bajas temperaturas invernales que azotan los Estados de Ohio, Indiana e Illinois, no estan ni para sacar a pasear al perrito y mucho menos para ir a trabajar.

Es la hora de mi café con un toque de crema, humeante, rico, que haría yo si el café no existiera?, hay simples delicias en la vida que no puedo imaginar por un instante vivir sin ellas, una de ellas : el café.
Bueno, me preguntaba sobre la vida en esta fria mañana de Febrero y sobre nuestras acciones y sus irrefrenables efectos, y recorbaba esta película que se me viene a la mente en estos momentos : "Butterfly effect",de como el personaje de Ashton kutcher trataba infructuosamente cambiar el destino de las cosas volviendo a su pasado y tratando de corregirlo,pero cada vez que lo intentaba su vida daba un giro inesperado con resultados completamente distintos y poco deseables( muy buena, se las recomiendo).

Otro de mis grandes antojos matutinos son los quesos, Bea y Pilar lo saben, mi hija me reclama continuamente, Papá como te pueden gustar esos quesos apestosos?!.Bueno hija, me defiendo, esos que tu llamas "apestosos", son quesos cuajados especialmente para que tengan ese sabor, por ejemplo, abriendo la refrigeradora y mostrándole una pequeña cajita, este es un queso Francés, se llama queso Camembert y está hecho con leche de vacas Normandas, no como este otro cuadrado, delgadito y amarillento que cuando lo comes se te pega en los dientes, Papá ese queso que tu dices que "se te pega" no está podrido como los "tuyos", mira, el tuyo tiene cositas azules.... me rendí.

Sigo mirando a través del cristal tomando mi cafe y comiendo una tostada untada timidamente con mi "queso apestoso y podrido" y me pongo a pensar en los dos huevos que Bea arrojó la semana pasada en el jardín posterior de la casa, me pregunto si se reventaron al caer sobre la yerba o se quedaron intactos, quizás no se rompieron y estén cubiertos de nieve, quizás aun esten buenos y se puedan cocinar. No, no pienses eso, me digo a mi mismo, esos huevos están cargados con emanaciones endemoniadas, no aptos para consumo humano.....

Una semana atrás sonó el teléfono con un timbrado diferente y peculiar, es mami Ruth gritó Pilar, mamá contesta , es de Perú, es mi abuelita . En esa llamada habia un mensaje, una misión que debia ser cumplida sin vacilar al pie de la letra y que entrañaba la sapiencia de muchas generaciones: "hija, a José tienes que pasarle el huevo". Poco a poco las instrucciones fueron dadas, en clave, para no ser descubiertas,no se debian escribir, debian ser memorizadas y comunicadas verbalmente, como se ha venido haciendo desde tiempos remotos perdidos en la historia de nuestros pueblos, yo, junto a ella, perdido tratando de atar hilos de esa mística conversación, pero Bea solo emitía sonidos guturales indecifrables: ah, oh, ejem.

Bea colgó y mirandome seriamente me preguntó, ¿qué dia es hoy?, martes le respondí extrañado, entonces, me dijo, es dia de huevo. ¿Qué?,le dije ingenuamente, ¿no son los fines de semana?.....
No, Martes y viernes son dias de huevo, de pasar el huevo- de una vez por todas te voy a quitar ese mal de ojo, parece que lo que tienes es Daño. Pude ver un brillo en su mirada,como cuando uno mira al estar convencido de una verdad absoluta, y su voz,que sonaba con una determinación casi envidiable.
A mi?, yo no creo en esas brujerias ni adefesios, son superticiones que traen mala suerte, se lo dije sin pensar.Veremos, me desafió.

Esa noche y la noche del viernes sin poder plantear mis teorias lógicas y sin dejarme hablar sobre la morfologia y función de ese huevo de gallina, estaba parado con los brazos extendidos a los lados,formando una cruz y mirando hacia afuera de la casa, siendo recorrido por un huevo mañoso que se paseaba por cada milimetro de mi cuerpo sin excepción y que hacia unas paradas un poco largas entre mis piernas mientras se recitaba un padrenuestro completito,parecia que Bea, aprovechando la ocasión, solicitaba, además de la limpieza espiritual, otros favores celestiales.
Hoy vuelvo a mirar a través de mi ventana, pensando si valió o no la pena, mientras termino mi café, tratando de visualizar el par de huevos que están sumergidos bajo tanta nieve y que hoy tanta falta hacen en la refrigeradora, y vuelve Bea a insistir que termine rápido mi café y me aliste para salir a comprar ya que no puede cocinar, porque, justamente, le faltan dos huevos para sus croquetas de atún.
Puedo escuchar en mi mente el alarmante mensaje del meteorólogo y tomo el último sorbo de mi café, mientras busco mis guantes, mi abrigo y la pala....continuará

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