miércoles, 5 de septiembre de 2007

Carta a mi hermano


Que Dios, nuestro Padre celestial te bendiga hermano mio, que traiga paz y consuelo a tu corazón, como lo ha venido haciendo conmigo. Bendito sea nuestro Dios, padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación.

Puedo ahora declarar victoria bajo su protección, El ha velado por mí en este difícil tiempo de confusión y angustia y me ha elevado sobre roca firme, y he encontrado la paz que nadie me pudo entregar. Quiero confesarte el duro momento que el corazón de tu hermano estuvo sufriendo.

Siendo tú y yo tan parecidos, habiendo compartido varias conversaciones sobre nuestras creencias en el pasado,debe costarte mucho trabajo aceptar que te hable de esto. Yo que estuve alejado del camino, critiqué e hice vergonzosas burlas de lo que ahora profeso,negaba toda existencia de la personificación de nuestro Señor en Jesucristo e insistía en derrumbar la fe de los que me rodeaban con mis "lógicas" teorías mundanas; pero como lo dice el apóstol Pablo en 2 Corintios 5:17 : " De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es;las cosas viejas pasaron;he aquí, son hechas nuevas".

Hermano, Dios me ha revelado el poder de su gran misericordia y divina gracia; ha perdonado al hombre que fui y ha creado a una nueva criatura. Sé que es difícil creer lo que te estoy diciendo,viniendo de alguien como yo, quién llego a quemar las palabras de mi Padre ante los ojos atónitos de su esposa, con tal que aceptara mis caprichos. Es ese mismo que hoy se ha puesto de rodillas ante el Señor y que oye con detenimiento, amor y mucha fe sus palabras.

Te aseguro que no hay hombre, sea científico, filósofo o erudito en la faz de la tierra que me aparte de mi Dios con sus preceptos, porque lo que yo creo fielmente es en esta relación personal que tengo con El, y nadie puede inmiscuirse en lo que me pertenece por derecho, el derecho que mi padre me ha concedido: su increíble amor y gracia para conmigo.(Romanos 8:38-39 : "Porque estoy convencido de que ni la muerte, ni la vida, ni los ángeles, ni principados, ni lo presente, ni lo por venir, ni los poderes, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor nuestro").

No es mi intención hacerte cambiar de parecer, sea quizás que aun no es tu tiempo, pero no recargues todo ese lastre sobre tus espaldas y lo lleves por ti solo,yo sé lo que estás pasando, sé de tus angustias, de tus temores, yo lo sé, porque tu esposa me lo ha contado, que no puedes dormir por las noches debido a tus problemas y a esos pensamientos que no salen de tu cabeza y agitan tu corazón. Quiero, si en algo puedo ayudarte hoy día, es que medites simplemente unos minutos en estas palabras que te las digo con todo el cariño y amor que te tengo. Yo estuve cerca de perder todo en esta vida, mi salud, mi familia y hasta mi propia existencia. Dios no ha permitido que eso suceda y me ha dado una oportunidad para testificar su grandeza, Dios no castiga y eso te lo aseguro con determinación, al contrario, Dios nos protege de nuestros propios errores y sus consecuencias.

No eres el único que esta padeciendo en este momento. Hubo noches, no hace mucho atrás, que no podía dormir, por remordimiento, culpabilidad y temor, pero mira que grande es el Señor que fue quien me dio esa paz para vencer cualquier temor y fue allí en medio de esa tormenta donde empecé a leer la biblia y encontré el Salmo 91 que se convirtió en mi oración todas las noches. Pero fue el encuentro personal que tuve con El lo más grande que me ha podido suceder.

Más allá de las iglesias, más allá de la religión, eso podemos discutirlo luego, pero te invito a que hables con El esta noche o en este mismo instante, deja tu orgullo, la confianza en tus propias fuerzas y cédele a El tus cargas, El gustoso las llevará por ti, y no solo eso, sino que te protegerá y te va a bendecir para siempre.

No quiero cambiar tu modo de pensar con esta pequeña carta, pero quiero decirte solamente para terminar, que Dios te ama, date a ti mismo una oportunidad, como lo hice yo. Dios no solo ha hecho grandes cosas en mi vida, ha limpiado cada célula de mi cuerpo, créeme lo que te digo,he vuelto a nacer...Dios le hizo el milagro a Víctor.
Te quiero mucho, y estaré orando por ti.
Tu hermano.
José Víctor

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Victor:

Me tocaste el corazón con tus palabras y me alegraste el día, Gracias y pensar que todos somos hermanos lo senti personal.

ruth dijo...

Con esta carta demuestras tu espiritualidad y desnudas tu corazon y ahora ya se quien eres te felicito enormemente que Dios te bendiga y te siga bendiciendo en gran manera con esa sabiduria como el Rey Salomon. Ojala y el mundo pudiera apreciar estas palabras que salieron de la pluma del tintero de tu alma. tu amiga sonadora

Anónimo dijo...

Estas lineas reflejan tu espiritualidad y desnudez de tu corazon te felicito en gran manera que Dios te bendiga con esa sabiduria del Rey Salomon y ojala el mundo sepa apreciar estas lineas que salieron de la pluma del tintero de tu alma en vez de leer cosas vacias y falacias ausentes que no nutren tu espiritu ni alma Dios guie tus pasos tu amiga Ruth.